Escuche muchas veces personas diciendo que para conseguir la salvación eterna tenemos que hacer votos en este mundo, uno de ellos sería el voto de pobreza. ¿Cuál es la verdad al respecto? ¿Cuál es la intención de Dios para el hombre en la tierra? ¿Podemos ser prósperos y al mismo tiempo obtener la salvación?
En ninguna parte de la biblia se menciona con respecto al voto de pobreza. En Mateo 5:3 Jesus nos dice "Bienaventurados (felices) los pobres en espíritu; porque de ellos es el reino de los cielos" Cuando Jesus se refiere a pobreza lo hace en el plano espiritual mostrándonos que tenemos que tener un espíritu pobre de orgullo, un espíritu pobre de arrogancia, un espíritu pobre de egoísmo. Nos invoca a ser humildes porque solo un corazón humilde puede ser capaz de entender nuestras limitaciones en la tierra y nos hacer totalmente dependientes de Dios aceptando que sin Él nada somos. Es comprender a nuestros semejantes sin juzgarlos por lo que son o por lo que tienen. Es aceptarnos como somos con nuestras cualidades y defectos. No por acaso Jesus nos dice en Marcos 12:33 que amemos a Dios sobre todas las cosas como a tu prójimo e a ti mismo.
La salvación es gratis, Jesus Cristo murió por nosotros en la cruz dándonos el perdón de nuestros pecados y a través de este perdón entramos nuevamente en comunión con Dios para adquirir la salvación. Para entender mejor esto veamos el siguiente ejemplo: imagine una persona que vivio toda su vida en pecado y faltando pocos días antes de su muerte conoce a Dios y lo acepta como su único salvador, confesando y pidiéndole perdón por sus pecados, entonces este adquirirá el perdón de Dios y la salvación eterna. Más pregunto ahora ¿Que hizo este hombre en la tierra? ¿Conquisto alguna cosa?
Dios no quiere darnos solamente la salvación, Él también quiere que seamos prósperos en la tierra.
Dios nos llamó para ser prósperos y prosperidad no es
solamente la conquista económica es también conquistar en todas las áreas de
nuestra vida, sea amorosa, familiar, profesional inclusive en nuestra vida
financiera. Dios es el dueño del oro y de la plata (Haggeo 2:8).
La salvación es como un flujo continuo y está disponible para todos en cualquier momento (Jesus ya pagó el precio), más las bendiciones de Dios que se traducen en una vida próspera en la tierra, estan disponibles solamente para aquellos que cumplen los mandamientos de Dios y siguen su palabra.
Así como un padre quiere lo mejor para su hijo, así Dios como nuestro padre celestial quiere lo mejor para nosotros en este mundo, Él está loco para hacer milagros en nuestras vidas y de llenarnos de tantas bendiciones de las que podamos imaginar, cabe a nosotros escoger vivir según su palabra y cumplir sus mandamientos. Jesus nos dice" Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan14:6).
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